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viernes, 6 de mayo de 2011

¿Qué es un Short-Sale?


En la actualidad, el término “Short Sale” se ha puesto de moda. Algunos lo citan con tristeza en sus voces y otros los mencionan esperanzados, como si sus vidas dependieran de ello. Lo cierto es que el Short Sale ha venido al rescate de muchos propietarios de viviendas que se encuentran en apuros. Éste puede ser  la diferencia entre una vida plagada de calamidades y una salida decorosa ante el temible foreclosure. Pero, ¿qué es un Short Sale?


Ante el desplome de los precios de las viviendas, muchos propietarios enfrentan dificultades para lograr vender sus viviendas debido a su enorme pérdida de valor. Ello los ha puesto en una muy comprometida situación donde las únicas opciones son el dejar de pagar su hipoteca, una posible bancarrota, un embargo hipotecario o un Short Sale. Ante esta disyuntiva el Short Sale es, probablemente, la mejor opción.


Un Short Sale es cuando el Banco accede a la venta de un inmueble a un precio inferior al monto original de la hipoteca. Es decir, el Banco recibe menos dinero de lo que se le debe, quedando corto y perdiendo dinero. Es por esto que se llama así, no porque sea más rápida. Al contrario, un Short Sale puede tomar meses.

Si usted es una de esas personas que no puede seguir pagando su hipoteca y está considerando un Short Sale como su opción, estos son algunos aspectos que debería tener en cuenta:


-   Tiene que solicitar la aprobación del Banco para poner su casa en venta como Short Sale. Para lograr esto deberá demostrar que verdaderamente está enfrentando una difícil situación financiera. Usted tendrá que documentar su incapacidad para seguir pagando su hipoteca. El Banco, literalmente, le va a registrar hasta sus bolsillos para asegurarse de que usted no esconda otros activos y/o ingresos.


-  Si el Banco acepta la venta en Short Sale, usted tendrá que buscarse un Realtor® especialista en este tipo de venta. Tenga en cuenta de que no todos los agentes de bienes raíces saben conducir exitosamente un Short Sale.


-   En caso de que un potencial comprador le haga una oferta, ésta deberá ser sometida al Banco para su aprobación.

Hasta aquí, todo va muy bien, pero a partir de este momento usted estará adentrándose en la dimensión desconocida. Debido a lo sobresaturados que se encuentran los bancos de casos como el suyo, el que su oferta sea considerada puede tomar mucho tiempo.


-  Si la oferta es razonable, usted ha demostrado que sus apremios financieros son legítimos y que no es propietario de ninguna otra vivienda, es muy posible que la oferta sea aceptada y entonces podrá proceder con la venta.


Esta explicación del proceso de un Short Sale puede parecer sencilla, pero realmente es muchísimo más complejo y las probabilidades de éxito son escasas. De todas maneras, creo que para aquellos que califiquen, el Short Sale es una buena alternativa ante un foreclosure.


¡Ah, casi se me olvidaba! No espere recibir ni un solo centavo al momento de la venta. Al contrario, es posible que usted quede debiendo dinero al Banco por la diferencia entre su deuda y el precio de venta. Y si el Banco le perdona esta deuda, no cante victoria: los amigos del IRS le estarán esperando para cobrarle impuestos sobre esta cantidad, la cual es considerada como un ingreso suyo para fines tributarios. Al final, el único beneficio que usted obtendrá de un Short Sale es el de haber evitado un foreclosure.


En definitiva, el Short Sale es una solución a medias, pero al fin y al cabo le permitirá continuar adelante con su vida con dignidad.

miércoles, 4 de mayo de 2011

Un buen crédito abre todas las puertas


Cuando yo obtuve mi primera tarjeta de crédito, por allá en los ochenta, me sentí dueño del mundo. Con ella adquirí un poder que antes no tenía: El poder endeudarme.


Los Estados Unidos de América están construidos sobre la base del plástico. Del plástico de las tarjetas de crédito, débito, gasolina y de las tiendas por departamento. Con tanto “plástico” disponible a nuestro alrededor, no es de extrañarse que el americano promedio tenga 9 tarjetas de crédito diferentes, con una deuda de estimada en $12,000 por familia.


Las tarjetas de crédito se han convertido en la causa de insomnio número uno en este país. Debido a ellas la mayoría de la población ha empeñado su futuro para poder acceder a sus más anheladas posesiones. El vivir en base al crédito se ha vuelto un estilo de vida, donde lo común es vivir al día, pagando una tarjeta con otra y llegando a los límites máximos de crédito, con la esperanza de que algún día se pueda salir de la condena a una deuda perpetua.


El vivir al día, alcanzado y en base al endeudamiento es la peor enfermedad que azota a esta nación. El “póngalo en mi tarjeta” es el maléfico conjuro que se escucha por doquier y que sirve de invocación para que los “espíritus crediticios” vengan a apoderarse de nuestros ingresos, llevándonos a una ruina financiera

Pero créalo o no, endeudarse no es malo, lo malo es no saber cómo hacerlo.


La mayoría de las personas usan su crédito de manera inadecuada, empleándolo para el consumo y no para la inversión.

Sin el Crédito sería imposible acceder a un mejor nivel de vida, por ello se hace necesario que usted aprenda cómo usarlo para su beneficio.

El empleo del crédito para la adquisición servicios y de productos perecederos es algo que debe evitarse a como dé lugar.

Pagar por cenas, viajes y entretenimiento con su tarjeta de crédito es un suicidio financiero.  Por el contrario, su empleo en la adquisición de bienes de inversión es lo más sabio que puede hacerse.


Para explicarlo mejor, existe el crédito bueno y el crédito malo. Usted estará usando su crédito de la mejor manera posible cuando compre bienes que ganen valor, es decir, apreciables. Estos son: casas o bienes raíces, fondos mutuales, bonos, negocios joyas y cualquier otro tipo de inversión. Al usar su crédito para ello, usted estará empleándolo al máximo, de la manera más sabia.


Usted también estará usando su crédito inteligentemente cuando lo use para adquirir bienes depreciables, tales como automóviles, muebles, ropas, etc.

Pero cuando usted lo usa para comprar bienes perecederos como comida, gasolina, víveres y pasajes aéreos, usted se está perjudicando a sí mismo, porque este es el peor empleo posible que puede darle a su crédito. Así que sea inteligente y aprenda a usar su crédito a su favor.


He aquí unos breves consejos para cuidar de su crédito:

∙ Tenga una o dos tarjetas de crédito como máximo.

∙ No gaste al máximo de su límite crediticio. No sobrepase el 75% del límite.

∙ Siempre pague a tiempo, antes del vencimiento.

∙ Consulte su crédito, una o dos veces por año, solicitando su reporte a los buró de crédito. Usted tiene derecho a una copia gratis anual.


A continuación encontrará las direcciones y teléfonos de las tres principales empresas de crédito, en caso de que desee solicitar copias de su reporte de crédito:


Experian - P.O. Box 2104, Allen, TX 75013-2104
 Telf.: 1-888-397-3742


Equifax - P.O. Box 740241, Atlanta, GA 30374-0241
 Telf.: 1-800-997-2493


Trans Union - P.O. Box 1000, Chester, PA 19022
 Telf.: 1-800-888-4213